Resulta curioso que si pensamos en un templo griego siempre se nos viene a la cabeza, como primera y quizás única opción, el Partenón de la acrópolis de Atenas. Sin embargo, cuando los propios griegos hicieron su lista con las Maravillas del mundo antiguo destacaron por encima del Partenón el templo de Artemisa en Éfeso.

 

Templo de Artemisa en Éfeso

 

Este templo fue mandado contruir por el rey Creso de Lidia en el 550 a C. y, por desgracia, tuvo una corta existencia ya que en el 356 el deseo de tener fama o llamar la atención llevó a Eróstrato a la desafortunada idea de quemarlo. Descubre esta historia en Eróstrato, el hombre que destruyó una de las Maravillas del mundo antiguo para pasar a la posteridad. Posteriormente fue reconstruido de forma más lujosa hasta que desapareció completamente en el siglo III a C.

El templo fue realizado en mármol blanco y destacaba por sus 127 columnas jónicas de unos 18 metros de altura alzadas sobre un gran basamento. Su interior estaba decorado con esculturas de Policleto, Fidias y relieves de Scopas. La escultura de la diosa Artemisa estaba realizada en oro, plata y ébano y es curioso cómo se la representa más como Diosa madre (seguramente, porque en este lugar hubo un templo anterior dedicado a esta deidad) que como diosa de la caza.

Artemisa Éfeso

Para que conozcas otras curiosidades de esta Maravilla de la Antigüedad te mostramos una excelente infografía en portugués de Bernardo Borges. Pincha en la imagen para ampliarla y apreciar mejor los detalles.

 

Infografía templo Artemisa de Éfeso

Pincha para ampliar.

 

¿Te ha sorprendido? Seguro que lo recordarás para la próxima vez que te pregunten por un ejemplo de templo griego.